Armand y Miria después de un tiempo por fin habían llegado al pueblo de Lalivero, el pueblo era pequeño y muy tranquilo.
-Debe estar aquí…- menciono Armand.
-¿A que te refieres?- pregunto Miria –¿Que debe estar aquí?-
-El tipo que me llevo a tu casa, no puede haber viajado tanto así que debe estar aquí o al menos debe haber pasado por aquí- explico el chico.
Los dos comenzaron a avanzar por el pueblo hasta que llegaron a una pequeña pensión, una ves dentro Armand decidió hablar con el dueño.
-Bienvenidos- dijo el sueño con una sonrisa en el rostro –¿desean una habitación?-
-No realmente- respondió Armand –sin embargo ¿cree que podría darme un poco de información?-
El dueño de la pensión un tanto sorprendido únicamente hiso un movimiento con la cabeza afirmando que contestaría lo que se le preguntara.
-Gracias, ¿De casualidad ha visto a un hombre con una pluma de cuervo rojo en su espada?- el chico no tenia muchas esperanzas en conseguir una respuesta en realidad.
-Si- respondió el dueño de la pensión (lo cual sorprendió a Armand) –vive muy cerca de aquí en medio del bosque-
La conversación continuo y Armand obtuvo toda la información necesaria.
-Iré a ver a esa persona- le dijo Armand a Miria.
-Yo voy contigo- contesto ella.
-No te preocupes, no te abandonare en este pueblo- Armand tenia todo listo para ir al bosque –es solo que quiero verlo solo, en cuanto resuelva mis asuntos con el vendré por ti y te llevare de vuelta a tu hogar ¿de acuerdo?-
La chica aunque un poco desconfiada acepto. Y así Armand avanzo por el bosque hasta que llego a una casa en medio de este, era una casa pequeña y un poco desgastada y por alguna razón el chico sintió un poco de nostalgia estando frente a ella.
Armand entro en la casa con su espada en alto sin embargo al entrar lo único que encontró fue a un hombre sentado dándole la espalda.
-Veo que sigues vivo- dijo el hombre sin moverse de su lugar.
Mientras guardaba su espada Armand dio su respuesta –No podía morir, tu te fuiste y nunca volviste, tenia que vivir…vivir y volverme fuerte para poder volver a ver al legendario cuervo rojo…para volver a verte…Isaac-
-Has crecido mucho- respondió Isaac mientras se levantaba del asiento –han pasado once años desde la ultima ves que nos vimos mi querido hermano ¿o debería llamarte legendario dragón de rayo?-
-Como sea…ahora comprendo porque nunca volviste, yo mismo nunca volví a Madra- explico Armand –sin embargo ahora un amigo mío esta ahí y puede que este en peligro, por eso te busco-
-No planeo ayudarte- respondió Isaac con indiferencia.
-No te pido que me ayudes, sin embargo supongo que te has mantenido informado…dime todo lo que puedas sobre Madra-
Isaac comenzó a dar vueltas por la casa mientras explicaba –Madra ha cambiado mucho, desde que asesinaste a nuestro padre el rey sus fuerzas militares se redujeron y con eso también redujeron sus defensas así que no creo que te cueste trabajo entrar a salvar a tu amigo-
-¿Incluso sabes que asesine a nuestro padre? si que estas informado- se burlo Armand.
-Muchas cosas están por comenzar Armand- Isaac se detuvo frente al chico –mas vale que estés listo para todo en estos momentos-
-Si tu lo dices entonces te creeré-
-Así que a pesar de que desaparecí sin mas¿…aun confías en mi…?- la cara de Isaac cambio a una de asombro.
-Muchas cosas pasaron en estos años, pero supongo que no hay tiempo para explicarte- contesto Armand.
Los dos hermanos se quedaron en silencio un momento.
-Debo ir a salvar a mi compañero o podría volverse un problema sin embargo estoy seguro que nos volveremos a ver- la cara de Armand mostraba una tristeza increíble.
-Si…yo también estoy seguro…- contesto su hermano.
Armand regreso al pueblo por la noche y se dirigió directamente a la pensión.
-Una ves que te lleve a tu hogar seguiré mi camino- explico Armand.
-¿No me dirás de que hablaste con esa persona?- pregunto la chica un poco confundida.
Armand volteo a mirarla y fríamente respondió –No es de tu incumbencia-
-¿Y a donde nos dirigiremos?- cuestiono la chica.
-A tu casa en el bosque y después iré a Madra yo solo- contesto el.
-Pero mi hogar no es en el bosque…- replico ella.
-¿A que te refieres?-
-Dijiste que me llevarías a mi hogar y mi hogar es en el reino de Alhafra- explico ella sonriente.
-(Maldita…) ¿y entonces que hacías en medio del bosque?- pregunto el.
-Tal y como tu dices, no es de tu incumbencia- respondió la chica muy sonriente.
-(Como sea)- pensó el.
-Y debido a que Madra esta de paso a Alhafra parece que tendré que acompañarte a tus asuntos- se burlo Miria.
-(…) supongo que no hay opción- respondió Armand.
Miria y Armand irían a rescatar a Vincent sin embargo muchas cosas mas pasarían.

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